“Blaubeeren” es una obra de teatro basada en “Here there are blueberries” de Moises Kaufmanc y Amanda Gronich, adaptada y dirigida por Sergio Peris-Mencheta, para su productora Barco Pirata. Cada nuevo trabajo del director es muy esperado por los aficionados, tras sus originales propuestas en “La cocina“, “Continuidad de los parques“, “Lehman trilogy“, “Un trozo invisible de este mundo“, “Constelaciones“, “Ladies footbol club“, o “Cielos” de las que hemos hablado en esta página.
En esta ocasión todo parte a raíz de la llegada en 2007 al museo del Holocausto de Estados Unidos, de un álbum de fotos, con imágenes inéditas de oficiales alemanes, en el campo de concentración de Auschwitz. No muestran prisioneros, torturas, crematorios o fosas comunes. Son imágenes de oficiales y altos mandos de las SS como Rudolf Hoss o Josef Mengele. Fotos tomadas por ellos mismos en celebraciones, reuniones o disfrutando de vacaciones en las inmediaciones del campo, algo que ya vimos en “La zona de interés“, la película que ganó el Oscar a mejor film internacional.
Una escena de “Blaubeeren”
Aquí la historia nos lleva a la investigación del museo antes de hacer público dicho material. Un joven descubrió a su abuelo en varias de las fotos. Decidió conocer algo de su familia que siempre se le ocultó, como a otros que como él, desconocían lo vivido por sus antepasados. Una de las ideas que trata de justificar el silencio del pueblo alemán ante la barbarie, es que el proceso estaba dividido en pequeños grupos, encargados de diferentes partes. No había conexión entre ellos por lo que nadie era consciente del aterrador final de la cadena. Poco a poco vamos descubriendo que ese argumento no es cierto.
La parte “sanadora” para los alemanes de hoy, es reconocer que aquello ocurrió. Fueron sus antepasados, pero no por ser hijos o nietos de aquellos alemanes llevan ese comportamiento en sus genes. Cada persona es dueña de sus decisiones y responsable de sus actos. En el aire flotan varias preguntas: “¿Qué habrías hecho tú, de estar en el sitio de aquellos oficiales, en aquel momento y lugar?”. Todos sabemos lo que está ocurriendo en el mundo. No podemos argumentar desconocimiento, lo vemos a diario en los informativos de televisión. ¿Qué hacemos al respecto?. El teatro sigue actuando de espejo a la sociedad.
El título “Blaubeeren” es arándanos en alemán. En el poster de la obra vemos a varias jóvenes en un momento de relax en el campo. Les han dado unas bandejas con arándanos que ya se han comido, incluso se ve a una de ellas llorando porque se le han terminado.