ARTE, Madrid 2018

La exitosa pieza de Yasmina RezaARTE” nos sorprendió cuando se estrenó en Madrid allá por el año 1998 con un reparto tan perfecto que sus tres protagonistas fueron nominados al Max por su actuación en la misma y desde entonces se ha repuesto con diferentes actores y directores en España pero desde que se anunció la dirigida por Miguel del Arco me animé a volver a disfrutar de la obra casi veinte años después, algo que no me había permitido por tener tan magnificada la primitiva versión e interpretaciones de Carlos Hipólito, José María Pou y José María Flotats.

Lo primero que me sorprendió fue el tono menos cómico que la versión dirigida por Flotats y es lo grande que tiene el teatro que el mismo texto encarnado en otro actor y con otra dirección puede explorar tal cantidad de matices que la obra si bien no es nueva, porque “es la misma” sobre el papel, es “otra” sobre las tablas y aquí la dirección de Del Arco diciendo las mismas cosas, incide en un tono más amargo en las situaciones y lo que en otras versiones nos hacía reír, aquí no disfraza lo que encierran las palabras y deja al descubierto la relación de estos tres amigos que llegan a cuestionarse qué les lleva a seguir siendo amigos.

Roberto Enríquez, Jorge Usón y Cristobal Suárez

Desde que se hizo público el nombre de los actores que representarían los papeles imaginé qué actor se amoldaría mejor a mi entender en cada personaje pero me equivoqué y si bien los tres están excelentes debo reconocer que si en la versión de Flotats, su interpretación de Iván fue la que menos me gustó, aquí la creación que hace Jorge Usón del personaje es el que más me gustó, más humana y nada pusilánime como la hacía Flotats buscando la comicidad y no es que Usón no sea el que nos arranque las mejores carcajadas de la obra, pero lo hace sin perder su firmeza y rabia en ocasiones.

Cristobal Suárez habitual actor en las obras que dirige del Arco aquí interpreta a Sergio, el que compra un cuadro blanco con el que baila siempre que puede en escena orgulloso de su compra, algo que desata la ira de su amigo Marcos interpretado por Roberto Enríquez, estupendos ambos creando unos personajes mucho más físicos, viscerales y menos formales y educados que los que componían Hipólito y Pou, sin querer insinuar que unos estén mejor que otros, para nada. Flotats eligió un estilo y forma que del Arco desde la traducción del libreto de Fernando Gómez Grande y Rodolf Sirera ha construido con estos actores dando otra vuelta de tuerca a un texto tan popular con su particular visión.

La escenografía de Alessio Meloni es otro cuadro blanco, quiero decir, un espacio plano, sin decorados, en el que los actores entran o salen y se mueven como piezas de ajedrez sobre un tablero, en función del momento, para remarcar la conexión de dos de los amigos frente al tercero y sin necesidad de hacer fundidos en negro para situarnos en casa de Sergio o de Iván y la obra transcurre con un ritmo frenético, en el más puro estilo del Arco.

Desde el principio se rompe la cuarta pared hablando directamente al público, pero aquí del Arco cada uno de los parlamentos a la audiencia lo marca con el sonido de un gong mientras deja en sombras la escena y sólo ilumina cenitalmente al actor que nos habla, como marcando el final de un asalto en ese ring en el que los tres amigos pelean, se insultan, se acusan y se sinceran.Termino diciendo que a pesar de versar sobre la compra de un cuadro blanco con sus lados, sus bordes y aristas, el equipo artístico y creativo que ha montado la obra ha hecho un trabajo redondo al que ha valido la pena esperar para volver a asomarse veinte años después y que en principio sólo estará en el Teatro Pavón Kamikaze hasta el 31 de Julio de 2017..

TEXTO: Yasmina Reza
VERSIÓN: Fernando Gómez y Rodolf Sirera
DIRECCIÓN: Miguel del Arco

Terminamos con un video promocional

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4 Respuestas

  1. Srdan K. dice:

    A mi lo que más me sorprendió de este montaje es la impresionante tensión sexual entre Cristóbal Suárez y Roberto Enríquez. Había momentos en los que pensaba que sus peleas iban a terminar con ellos besándose apasionadamente. Y estoy de acuerdo contigo en que Jorge Usón es maravilloso como Iván.

    A mí, también, me gustó el sonido del gong y creo que sería interesante ver esta obra teatral representada dentro de un cuadrilátero blanco y con los actores vestidos como si fueran boxeadores. Aunque reconozco que el vestuario de este montaje (diseñado por Alessio Meloni) está muy bien, también, porque muestra la personalidad de los personajes.

    Por cierto, ¿qué opinas de la imagen con la que acaba la función? Aunque me pareció bonita, creo que era innecesaria, ya que el pequeño monólogo final de Marcos es fantástico.

    Esta parte la puedes quitar si decides publicar el mensaje: Si quieres, puedes leer mi crítica en el hilo “Teatro” del foro (message board) de Broadway World Spain.

    • allwebber dice:

      Quizá como conocía la obra no se me pasó por la cabeza lo de la tensión sexual entre Sergio y Marcos a pesar de que en ocasiones están muy muy cerca uno del otro, pero lo veía más como una pelea de gallos por no dar el brazo a torcer frente al otro en sus argumentos.
      Lo de la escenografía me sorprendió mucho ya que tenía en mente la del montaje dirigido por Flotats que era mucho más clásica y el vestuario idem del lienzo, los tres vestían de blanco, con traje y aquí cada uno viste a su aire.
      Lo del cuadro final podía suprimirse perfectamente como dices, pero lo veo más como una forma de sellar la paz entre los tres con una mirada relajada hacia una misma imagen, que además resulta plásticamente bien.
      Me costó encontrar el hilo de teatro pero al final llegué a él y sí prácticamente coincidimos en lo fundamental.

  2. Srdan K. dice:

    Yo, también, conocía la obra teatral, sé que los dos personajes son heterosexuales y había visto un par de montajes anteriormente, pero donde antes solo veía amistad y pelea de gallos (como tú muy bien dices), ahora, sí vi tensión sexual. A lo mejor, es por la maravillosa química que hay entre Suárez y Enríquez.

    Por cierto ¿qué te pareció la risa de Roberto Enríquez? Él es un magnífico actor (me encantó en La rosa tatuada), pero, cuando yo vi el montaje (tres días después del estreno), creo que estaba un poco nervioso y su risa me pareció un poco exagerada.

    Por cierto, en tu “post” sobre el concierto del genial Ara Malikian escribías sobre la mala educación de algunos espectadores que utilizaban sus teléfonos móviles. Yo tuve que “regañar” a una señora que estaba sentada a mi lado el día que vi La ternura y que no paraba de enviar y leer mensajes de WhatsApp (Lo más gracioso es que la señora se enfadó y, al final de la función, le dijo a sus amigas que “éste” – es decir yo – no la dejaba utilizar el móvil). Creo que lo que hacen en El Pavón Teatro Kamikaze antes de que comience la función es maravilloso y muy educativo. Es mucho mejor que una persona relacionada con el montaje/la obra/el proyecto te explique en persona por qué no debes utilizar el teléfono móvil durante la función (e incluso te ofrezca su ayuda y la delos demás espectadores si no sabes cómo apagar el molesto cachivache), porque la gente, por desgracia, ya ignora la famosa voz en off.

    Finalmente, quiero que sepas que me encanta leer tus “posts” sobre obras dramáticas. Ya sé que los que escribes sobre los musicales son más populares (y que conste en acta que estos, también, me gustan mucho), pero cada vez que veo uno sobre una obra de teatro, me pongo muy contento. Son muy informativos y, como muchas veces vemos los mismos montajes, me gusta leer tu opinión sobre ellos y sonreír cuando coincidimos en algo o comprar una entrada para ver el montaje otra vez para ver algunos aspectos interesantes que mencionas de los que yo no me di cuenta o para ver si cambio (aunque sea solo un poco) de opinión cuando no estamos de acuerdo.

    • allwebber dice:

      He leido algún comentario sobre lo de la risa de Enríquez, pero yo no la encontré forzada y es que las risas son tan personales que a veces nos suenan histéricas, cómicas, contagiosas, algunas hasta con ronquido incluido y pienso que va con cada persona como algo que le es natural y por extraño que nos suene, es su risa, así que no me llamó la atención.
      De lo de llamar la atención en los teatros podría escribir un libro y es que es algo que me subleva por eso lo del Pavón como en el teatro de la Joven Compañía e incluso en el Escalante de Valencia me encantó cómo se trata de concienciar -léase educar- al público y es que mucha gente va al teatro y se cree estar en el saloncito de su casa delante de la televisión comentando las jugadas con la parienta.
      Sobre los posts de teatro de texto procuro escribir sobre lo que veo en España y me parece interesante, mientras que de musicales escribo más porque intento mantener actualizada la cartelera de Londres y New York donde la cantidad de musicales que se mueven es de infarto y me alegro que te guste la página, siempre es de ayuda ver que alguien te lee porque lo más habitual es dar me gusta al post en facebook y a veces hacen algún pequeño comentario, así que gracias por estar ahí.

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