MARIA BLANCO

Nacida en Barcelona en 1972. Comienza en teatro con el grupo catalán Dagoll Dagom en 1994 con “Historietes” y “Oh, Europa“.  En 1998 está en el “Grease” que dirigió Luis Ramirez y en 1999 en “La tienda de los horrores” que dirigen Victor Cande y Manu Guix.

El año 2000 actúa en el recopilatorio de musicales “Memory: De Hollywood a Broadway” y participa en el “Casta diva” que dirige Dani Anglés.

En el 2001 está en “The full monty” estrenada en Barcelona con Ángel Llácer y en el 2002 es parte del elenco de “Zorba” con Fabio Testi.

El año 2002-2003 estrena el musical “Gaudí” y ya salta a “We will rock you” en la producción de Queen con Luis Álvarez en Madrid, interpretando a Scaramouche.

Es parte del elenco de “Cabaret” los años 2004-2006 como Fraulein Kost y alternante de Sally Bowls. En el 2009 estrena “40, el musical“, hasta que es rescatada para llevar por España a Roxie Hart en la última producción de “Chicago“.

MANUEL RODRIGUEZ

Nacido en Madrid en 1968. Su carrera en el musical comienza en 1992 como uno de los intérpretes de “Los Miserables“. En 1995 estuvo en “El diluvio que viene” y en 1996 en “La maja de Goya“, posiblemente el primer intento fallido de hacer un musical español, dirigido por Vicente Escribá y con música de Fernando Arbex.

En 1997 estuvo en “El hombre de La Mancha” de Luis Ramírez y en 1999 en otro intento de musical a la española centrado en el mundo de la radio en los años de postguerra llamado “Estamos en el aire“.

El año 2000 actuó en el recopilatorio “Memory: De Hollywood a Broadway” y en la temporada 2002-2003 intervino en el “My fair lady” que dirigió Jaime Azpilicueta.La temporada del 2004-2006 estuvo en “Cabaret” y en el año 2007 fue Pedro en la producción española de “Jesucristo Superstar“. El año 2009 interpretó al alcalde de “La ópera de tres peniques” en los Teatros del Canal de Madrid y el año 2011 es el Billy Flynn del “Chicago” en gira.

Love 4 Musicals –  Siempre me maravilló la preparación de los actores de musicales extranjeros y más cuando veía  los trabajos de gente como el director John Doyle, que en sus montajes busca intérpretes que además de cantar y actuar, sepan tocar algún instrumento y ejerzan a la vez de músicos de la obra, hasta que en el “Cabaret” de Sam Mendes en Madrid, descubro que también se exige a algunos actores que asuman ese triple reto de cantar, actuar y tocar algún instrumento y ahí descubro a Manuel Rodriguez que además de interpretar y cantar, toca la trompeta y con él María Blanco que a su labor de actriz y cantante incorpora la de acordeonista y me digo: ¡Ah, pues aquí también tenemos gente preparada!. Y mi pregunta es: ¿Qué os parece la para mi, mala costumbre de buscar alguien famoso como reclamo, en vez de hacer un casting que elija al  intérprete más idóneo para el papel?.

Manuel Rodriguez – Hombre, eso depende de cómo lo mires. La pareja Paloma San Basilio-José Sacristán funcionó muy bien tanto en “El hombre de La Mancha” como en “My fair lady”, luego es normal que el productor que arriesga el dinero, busque asegurar su inversión. A mí como actor no me beneficia, pero hay que entender ambas partes.

L4M – Pero es que aquí en el campo del musical se vende el nombre de la obra y no se potencia el del actor o actriz, como en cualquier pieza de teatro en la que junto al nombre de la obra se anuncia el de los intérpretes principales. En el musical es “La bella y la bestia“, “El fantasma de la Opera” o “Chicago“, da igual quien la haga. Entonces llegar a que el gran público os conozca es difícil.

El otro día preparando la entrevista me vino el recuerdo de unas declaraciones no sé si fueron de Ana Belén que comentaba que le gustaría que un día llamasen a su puerta y al abrir se encontrase con Paul McCartney que le dijese que había soñado que debía producirle un disco. María ¿no pensaste que podría pasarte algo así cuando te viste trabajando con Brian May en “We will rock you“?.

Maria Blanco -No. Y fíjate que es curioso, porque en aquella época, todo el elenco estaba como muy emocionado pensando que de ahí, íbamos a despuntar y a grabar discos y yo me reía, porque llevaba ya muchos años en los musicales y sé cómo es esta historia por lo menos aquí en España, aquí no tiene ningún tipo de difusión, ni historia….

L4M – Bueno, afortunadamente cada vez más… muy poquito a poco….

MB – Sí, pero aquí el sueño americano que “de repente me ve un productor y soy la estrella”… yo, no me lo he creído nunca. Todos me decían que era muy negativa y yo repetía que no me lo creía,  que acabaría Queen y seguiríamos siendo trabajadores del musical, que es lo que somos. No somos grandes estrellas, somos “curritos” del escenario.

L4M – Leí que habías estado haciendo coros para Mónica Naranjo y me preguntaba: ¿Después de hacer “Cabaret” de protagonista, ahora haciendo coros y claro, pienso, es que hay que comer….

MB – Sí, lo de Mónica Naranjo en concreto fue porque mi ex, trabajaba con ella y sabía que le hacían falta tres voces para la gira de “Tarántula” y él le habló de los tres protagonistas de Queen, que en aquel momento no estábamos haciendo nada y nos preguntó si nos apetecía. Era una gira muy cortita, como de un mes, el director musical era el de Queen y era un poco reencontrarnos. Además es que hay que hacer de todo, es lo que te va alimentando como profesional.

L4M – Manuel, yo he visto que tú has hecho de todo, pero leí que dijiste que te gustaba más el actuar que lo de cantar, ¿lo entendí mal?.

MR – Yo te cuento la verdad. Empecé tocando en el grupo Marathon, por el año 82 y siempre cantaba rock y pop, hasta que montaron “Los Miserables” y me ví ahí, como “mareao” diciéndome “¿Qué es esto?” y  empecé a estudiar Arte Dramático.  La verdad es que me gusta diferenciarlo. Luego ves que esto te da de comer y dices: “Lo de cantar, funciona”. Ahora ya le he cogido el gusto a lo de cantar e interpretar”, pero al principio era  una sensación rarísima como de “Yo soy actor, no soy cantante de musicales. Yo he estudiado arte dramático y lo que me gusta es el texto”.

Pero finalmente, te das cuenta de que lo que te da de comer es saber cuantas más cosas mejor: tocar la trompeta o hacer malabares. Yo también le hice los coros a Carlos Baute en Vitamina, he hecho orquesta y hace dos días, estaba haciendo una obra chiquitita de texto en una sala pequeña de Madrid con un aforo de 40 personas.

L4M – Exactamente, eres un todoterreno. Te veo con Stage, posiblemente la compañía teatral más poderosa que tenemos hoy en España, haciendo “Cabaret” y luego fui a verte en una producción menor de “La opera de tres peniques” de Kurt Weill, en una adaptación que para mi gusto no terminaba de funcionar y es lógico pensar que no siempre te ofrecerán papeles que te entusiasmen y se me ocurre plantearos: Imaginad que tenéis todo el dinero del mundo y no necesitáis trabajar. Por fin, tenéis la ocasión de utilizar parte de ese dinero en producir un musical, por el simple placer de hacerlo. ¿Cuál sería?.

MR – Para mí, el musical es “Miserables”. Siempre lo ha sido, para mí no hay otro mejor, pero por ejemplo hay uno “Los últimos cinco años“….

L4M – Es perfecto…. vosotros dos. No necesitáis nada más.

MR – Yo no me iría a un gran musical…..

MB – Sí, un musical de formato pequeño estaría bien.

L4M – Exacto, es que es lo que la gente confunde. Cuando se le habla de musical enseguida piensan en fuegos artificiales, lentejuelas, brujas volando y derroche de luz. Claro, se topan con “Chicago” en un escenario sin decorados, la orquesta en medio y todo en negro y les impacta.

MR – ¿Has venido a verla aquí?.

L4M – Sí, hace como dos semanas y me pude quitar el mal sabor de boca de cuando la vi en Madrid. El segundo acto parecía sin ensayar, en el “Nowadays” un amigo que no conocía el musical me decía a la salida: “Si es que las protagonistas era como si no se conocieran, cada una iba a su bola”. Y la otra noche aquí, la química entre Marta y María fue estupenda. Y para tí María, ¿cuál sería el musical que te gustaría montarte?.

MB – No sé… hay varios, pero ahora… como que me gustaría hacer “Sweet Charity. Pero yo creo que no se va a hacer aquí.

L4M – Otra vez Bob Fosse….

MB – A mi es que me encanta. Estoy enamoradísima de su trabajo.

MR – Es que es muy elegante.

MB – Es que las coreografías de este hombre vistas no sé, pero yo que trabajo en el medio y sé lo que cuesta y lo que no, pero creo que la gente que no baila, cuando lo ve tiene la sensación de que todo fluye y es muy fácil …. ¡y es……. superdifícil!. Porque descuadra todo lo que son caderas, pero todo desde el “no me cuesta”, “mira que sexy”, mientras estás ahí …. ¿sabes?. Y es muy milimétrico todo.

L4M – El numerito de la barra en “Sweet Charity”, ese Big spender….

MB – Es que realmente no hacen acrobacia, pero todas las caderas, está todo tan, tan, tan medido y dentro del personaje además. Porque no es lo de bailar y ya, sino que estoy dentro de un carácter y a mí eso, me apasiona. Aunque yo no sé si aquí esto funcionaría, porque no sé si aquí a la gente ….

L4M – Yo pensaba que “Chicago” no funcionaría y mira….

MB – ¿Sabes por qué?. Por la película.

L4M – ¿Qué le diríais a la gente que ha visto la película de “Chicago” para que viniera a ver el musical?.

MB – ¿Qué le diría?. Pues que la película, que es lo que más se conoce en este país, se sacó del musical. Que es como cuando se habla de un libro y la película. Esto es la base, la esencia y claro, que el cine tiene otro lenguaje, otros códigos y en cine puedes cambiar un plano o repetir una escena, jugar con el efecto de una luz, ir al estudio a grabar algo de nuevo, mientras que aquí no, aquí no hay trucos y menos en este montaje de “Chicago” que llevas la ropa tal cual. Aquí prácticamente el actor está al desnudo, llevas una ropa neutra, que ni siquiera es de época. No hay fastuosidad a la hora de que entre una carra, baje un decorado, etc. que es un poco la onda de lo que la gente cree que tiene que ser un musical.  Es mucho más teatral, que cualquier otro musical. Aquí lo  importante es el actor, la partitura y la trama y no hay nada que te distraiga de eso. Lo curioso es la gente que entra pensando que va a ver todos esos trucos de magia y se enganchan al carro, a la historia y a lo que está pasando desde el primer minuto. Para nosotros es todo un reto estar ahí. Estamos ahí. Somos nosotros y no hay tampoco ningún adorno.

MR – Lo más complicado es que la gente se enganche a una historia. Si tú das verdad, si desde el  principio estás mostrando los personajes reales, cercanos, de carne, la gente se engancha, porque hay una historia detrás. Si los personajes son muñecos, o tú mismo…. no se lo creen. Y realmente funciona porque la gente se engancha del todo. La gente termina creyéndose la historia, enganchada a la misma y con ese “a ver qué pasa”, cuando sabrían qué va a pasar, sólo con recordar un poco la película.

L4M – Pero es que en la película cortaron un montón. Potenciaron el personaje de Roxie para dejar los números musicales de Velma como ideas que pasaban por la mente de Roxie y redujeron mucho el personaje de Velma, de forma que Catherine Zeta-Jones fue nominada al Oscar como mejor actriz secundaria, cuando en teatro ambas son igualmente protagonistas, con el mismo peso de personaje.

MB – A mí la película me gustó mucho, porque separé lo que es el musical de lo que pensé que podría ser la película y me dije: Uffff, ¿Chicago en película?. Luego fui y dije: es cine, pero está bien cuidado. No es el musical y lo sabía porque iba preparada, pero lo que me dejó mal sabor de boca es que la coreografía no se respetase, porque Fosse es el sello de Chicago. Y las coreografías no son de él.

MR – Tiene una estética bonita, las canciones están bien…

L4M – ¿Sabías que en este mismo teatro hace muchos años hicieron “Chicago” en la versión que dirigió Ricard Reguant con Angels Gonyalons?.

MB – Sí y algunos de los que músicos y actores que están ahora con nosotros, el que hace de Amos, estuvieron en aquella producción de Chicago.

L4M – Pero es que no tenía nada que ver con la estética, la coreografía y el “Chicago” que se estaba haciendo en todo el mundo.

MB – Es que Reguant hizo su versión de “Chicago” que tampoco tenía la coreografía de Fosse y como dices, no tiene nada que ver con este montaje. Aquí estamos dirigidos por el equipo creativo de Londres y Broadway conjuntamente. Tanto el coreógrafo como el director vocal, como el de escena son los mismos que han dirigido a Ute Lemper o Ann Reinking y a las grandes divas que lo estrenaron hace 15 años en Broadway. Y claro, ellos llevan 15 años con esto y saben muy bien lo que quieren. Cuando empezamos a ensayar era: “No, no, no. Por aquí, por allá, ahora por aquí. No te creo.” La frase con la que soñaba en el proceso de ensayos era “I don’t believe you” (No te creo). Y yo me decía: “No me creen…”. Porque lo tienen muy claro. Saben sacar el mejor jugo del actor. Tienen el camino ya encauzado. Saben lo que quieren. Además tienen  un sistema de trabajo bastante “apretado”, podríamos decir…

MR – Es porque ellos saben que va a funcionar así y te dicen “esta tarde no sólo vamos a montar esto,” o “en tres horas vamos a montar lo otro”, porque ya saben cómo funciona.

L4M – Y eso como actores, ¿cómo os hace sentir?, porque también he oído comentarios del tipo de: “Es que estamos haciendo clones de lo que hacen en Londres, te privan de la creatividad….

MB – No es verdad.

MR – Yo trabajé más con los americanos en “Cabaret”, con BT McNicholl del equipo de Sam Mendes y es que este lo traía tan claro, tan claro….

L4M – Pero tú como actor ¿cómo te sentías?.

MR – Al principio un poco bloqueado, como diciendo: Ufff. Pero luego, realmente te das cuenta de que ¡joder, tiene toda la razón del mundo!. Nadie conoce mejor que él esa obra y tú a lo mejor desde dentro quieres dar una impresión que es equivocada. “¡Que no, que es esto!”. Y yo como actor ,debo ir hacia el personaje, no amoldarme el personaje a mí. Y aquí igual, no puedo darle un cariño especial al personaje y hacer que Sally sea maravillosa y cariñosa, porque a lo mejor Sally no lo es….

MB – Pero ellos siempre tienen un margen en el que ellos juegan mucho con la energía del actor. Evidentemente yo tengo una energía y Marcela tenía otra, Silvia que es la cover de Roxie tiene otra. Cada actor es una energía y una persona diferente. Entonces ellos dentro de esa línea del personaje que la tienen clarísima, hay momentos en los que me han cambiado pasos o me permiten hacer cosas… recuerdo en los ensayos que Gary, el coreógrafo me decía: Ah, no. Vas a hacer esto que hacia Ann Reinking y le quedaba muy bien y yo me decía: “Me está comparando con Ann Reinking”. Me estaba enseñando los pasos que ella hacía en el número del bebito. O sea que a cada actriz, ellos, porque es una cosa que sólo pueden hacer ellos te dicen: Te permito que hagas esto en vez de aquello o que hagas tal cosa en vez del tal otra, pero sin su supervisión, no hay nada.

MR – Manuel Bandera bailaba más, Carlos Lozano bailaba menos y yo me quedo a mitad de camino.

MB – Tu bailas mucho, Manu.

En ese momento se acercan para decirnos que los actores deben ir a prepararse para la función, los espectadores están en la calle, aguardando a entrar y debemos dejar una conversación en la que personalmente disfruté muchísimo conociendo a dos “curritos del musical” como dijo María, con una mochila repleta de experiencia y vivencias en este mundillo que nos apasiona con los que podría habérsenos hecho de día.

L4M – María y Manuel, muchísimas gracias por vuestro tiempo y por permitirnos acercar la persona que lleváis dentro, a los seguidores de esta página que espero disfruten al menos tanto como yo en esta charla con vosotros.

Teatro Principal de Valencia
Paco Dolz para Love4Musicals
Fotografías de Javier Vidal
Abril 2011