COLE PORTER, músico y letrista

Albert Porter, nació el 9 de Junio de 1891 en Peru, Indiana y murió en Santa Mónica, California, el 15 de Octubre de 1964. Hijo único de una familia batista acomodada, tomó su nombre artístico de los apellidos de sus padres, Kate Cole y Samuel Porter. Su padre tenía una droguería y su madre era hija del hombre más rico de Indiana que negociaba con el carbón y la madera.

La madre de Porter encauzó a su hijo hacia la música y así comenzó a tocar el violín a los 6 años y el piano a los 8 años. Su madre falsificó en dos años la fecha de su nacimiento, para hacerlo parecer más precoz. También le ayudó a componer su primera opereta que terminó a la edad de 10 años. Posiblemente fue su padre quien le ayudase con las rimas de las canciones, haciendo de Porter un compositor que escribía sus propias melodías y atrevidas letras.

Su abuelo quería que estudiase derecho y lo envió a la Academia Worcester en 1905, llegando a ser el primero de su curso, a lo que su abuelo premió, regalándole un viaje a Francia, Suiza y Alemania. En 1909 se matriculó en la universidad de Yale, donde compuso más de 300 canciones. Tras graduarse en 1913 se matriculó en la escuela de derecho de Harward donde se dio cuenta que lo suyo era la música y le permitieron cambiar de estudios, aunque nunca se lo dijo a su abuelo.

Su primera experiencia en Broadway le tuvo en 1935 al incluir su canción “Esmeralda” en el musical “Hands up”, lo que le animó a escribir una operetta en la línea de Gilbert y Sullivan llamada “See America”, que se estrenó en 1916 convirtiéndose en un rotundo fracaso que no aguantó ni dos semanas en cartel. Estados Unidos entró en 1917 en la Primera Guerra Mundial y Porter que estaba en aquel entonces en París, se alistó en la Legión Francesa entreteniendo a a las tropas con su piano.

Eran famosas las fiestas que organizaba en su apartamento de París, llenas de droga y escándalos a las que acudían mayoritariamente gays, bisexuales y travestis. En una de dichas fiestas conoció a Linda Lee Thomas, rica americana divorciada, ocho años mayor que él, con la que se casó en 1919. El matrimonio dio a Porter una imagen heterosexual de cara a la galería, a la vez que Linda conocedora de la manifiesta homosexualidad de Porter, lograba una vida social más tranquila. No fue un matrimonio de conveniencia ya que ellos se ayudaban y apreciaban profundamente.

Al recibir su parte de la herencia tras la muerte de su abuelo en 1923 herencia, Porter se  permitió los más extravagantes caprichos como alquilar palacetes venecianos o contratar un ballet ruso para entretener a sus invitados. Como no conseguía triunfar en Broadway, se dedicó a vivir en Europa alternando entre París y Venecia.

Finalmente en 1928 estrenó en Broadway el musical “Paris”, cuya canción más famosa es Let’s do it (Let’s fall in love). Su siguiente musical fue “Fifty million frenchmen” que estrenó en 1929 e incluía entre otras “You do something to me” y “You’ve got that thing”. “Wake up, and dream” se estrenó el mismo año y su canción fetiche era “What is this thing called love?”. En 1930 estrenó “The New Yorkers” y la canción “Love for sale” fue  prohibida por la radio, por lo explícito de las letras, utilizando una maqueta instrumental para la promoción, aunque el tiempo la ha convertido en otro clásico.

“The gay divorce” fue en 1932 el último musical con Fred Astaire en Broadway y Porter le compuso quizá su más conocida canción “Night and day”. En 1934 estrenó “Anything goes”, posiblemente el musical que agrupa sus canciones más conocidas y marcó el comienzo de una colaboración con Ethel Merman para la que escribiría varios  musicales como Jubilee en 1935 que incluía “Begin the beguine” y “Just one of those things” o “Red, Hot and blue” en 1936 con la famosa “It’s de-lovely”, donde Merman estaba acompañada por Jimmy Durante y Bob Hope.

Porter fue tentado por Hollywood y también escribió para el cine en “Born to dance” (1936) que tenía su clásico “I’ve got you under my skin”, o “Rosalie” (1937) que incluía el famoso “In the still of the night”.

En Octubre de 1937 montando a caballo con unos amigos, su caballo se desplomó, cayendo sobre él, quedando totalmente  inmovilizado hasta que llegó alguien para ayudarle a quitarle el caballo de encima. Tras analizar la gravedad del accidente, los médicos comentaron que deberían amputarle la pierna derecha y posiblemente la izquierda también, a lo que Porter se opuso, sufriendo más de 30 operaciones y sometiéndose a tratamiento por electro shock.

A pesar del constante dolor siguió componiendo musicales como “Leave it to me” (1938) donde debutó Mary Martin cantando “My heart belongs to daddy”. Otros musicales suyos son: “DuBarry was a lady” (1939), “Panama Hattie” (1940), “Let’s face it” (1941), “Something for the boys” (1943), “Mexican Hayride” (1944).

Cuando los críticos comenzaron a vaticinar el fin de Porter tras dos musicales de escaso éxito como “Seven lively arts” (1944) que incluía el éxito “Every time you said  goodbye” y “Around the world” (1946), Porter apareció con otro mega éxito de crítica y público que le dio el Tony al mejor musical, mejor música y letras: “Kiss me Kate” (1948), con un libreto divertidísimo y lleno de canciones inolvidables. Sus últimos musicales fueron “Out of this world” (1950), “Can-Can” (1952) y “Silk stockings (1955).

También siguió trabajando para el cine en “Broadway melody” (1940) y “You’ll never get rich” (1941), ambas con Fred Astaire, “The pirate” (1941) con Judy Garland y Gene Kelly, “High Society” (1956) con Bing Crosby, Frank Sinatra y Grace Kelly y “Les Girls” (1957) con Gene Kelly. Su último trabajo fue “Aladdin” (1958) para la televisión.

La muerte de su madre en 1952 y la de su esposa en 1954, le sumieron en una depresión a la que no ayudó el hecho de que finalmente en 1958, tras la operación número 34 le amputaran la pierna derecha. A partir de entonces se recluyó en su casa y no escribió más canciones.

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