JOSEPH and the amazing technicolor dreamcoat

El director de actividades musicales del Colet Court, de Inglaterra instó a  Andrew Lloyd Webber y Tim Rice para  que compusieran una obra de contenido religioso, que estuviese dirigida  a un grupo juvenil, para una de las celebraciones del colegio.

Así pues, Lloyd Webber y Tim Rice, pusieron manos a la obra, abrieron del Antiguo Testamento y tras las primeras líneas del Génesis, a partir del versículo 37, hallaron una historia sobre la que podían  trabajar: Jacob y sus 12 hijos, entre los que estaba José (Joseph), que tenía habilidad para interpretar los sueños y que fue vendido por sus hermanos a unos mercaderes.

Lloyd Webber en aquellos días tenía 19 años y estudiaba en el Royal College, por lo que su trabajo en Joseph se reducía a los fines de semana y las noches. Primero él y Rice comentaron la historia, después Lloyd Webber compuso las melodías, y finalmente Tim Rice les puso letra. Ese sería el esquema de trabajo que emplearían siempre para componer.

La primera versión de Joseph, estrenada en el Court School el 1 de Marzo de 1968, tenía una duración de 15 minutos y tuvo un éxito bastante modesto. Poco a poco se le fueron añadiendo números y en el concierto que dieron en el Central Hall de Westminster, el 12 de Mayo de 1968 ante 2.500 personas, que es cuando se dio realmente a conocer, tenía 20 minutos de duración.

El Sunday Times, se hizo eco del estreno comentando: “Este nuevo oratorio pop es francamente atractivo. Se observa como el idioma del pop es empleado de una manera mucho más amplia. Surge con canciones altamente cantables. Entretiene. Comunica al instante, como todo buen pop debe hacer. Y debe ser considerada como una pieza que rompe barreras por parte de sus creadores, dos chicos de 20 años”.

Tim Rice, que trabajaba para la compañía discográfica EMI, grabó esta “pop-cantata” (como él la denominaba) y también realizaron un tercer concierto en la Catedral de Saint Paul el 9 de noviembre de 1968, aunque para esta ocasión ya se había alargado a una duración de 30 minutos.

Tenemos que llegar hasta 1972 en que la obra se amplía a una duración de 40 minutos para el Festival de Edimburgo y llegó incluso a publicarse en vinilo, siendo también grabada en estudio para emitirse por Granada Television, hasta que finalmente en 1973 se estrena oficialmente en el West End en el Albery Theatre donde se dieron 243 representaciones Siguieron trabajando con la adaptación para hacer de ella una pieza con una duración suficiente para que pudiera ser representada como obra única y finalmente en 1974 nos encontramos con el primer disco de la obra completa, que también fue pasado posteriormente a CD con Gary Bond, Peter Reeves y Gordon Waller.

Y en 1976  dio el salto al off-Broadway,  solo por temporadas de vacaciones navideñas hasta que en 1982 ya se estrenó en Broadway y aguantó en cartel 749 funciones, con los definitivos 90 minutos de duración recibiendo siete nominaciones a los premios Tony. Las críticas de Joseph en principio no fueron excesivamente buenas, la consideraban demasiado innovadora e  inocente,  entonces, ¿por qué funcionaba tan bien Joseph?. La respuesta es simple: Joseph era interpretada en muchos colegios por los propios alumnos. Era una obra fácil, sencilla, amena y divertida. Eso se transmitió a Estados Unidos, donde se extendió rápidamente por todo el país.Lloyd Webber en su época de mayor auge parece adelantarse a lo que quiere el público y tiene la habilidad de colocar la obra correcta, con los actores adecuados en el momento preciso, de forma que en 1991 decide retomar  el fenómeno Joseph, con la idea arriesgada para unos y brillante para otros, de dar el papel principal a Jason Donovan.  La elección no fue precipitada por parte de Andrew, sino todo lo contrario. Jason  respondía al modelo de Joseph que Lloyd Webber llevaba en su cabeza. Era un chico tímido, que nunca había actuado en teatro, ídolo entre las quinceañeras, precisamente, el público que Lloyd Webber sabía que sostuvo a Joseph en el pasado.

Pero también quería que el musical llegase a todos los públicos, para ello revisó todas las melodías, eligió el London Palladium, el teatro más famoso de Londres, con un aforo para 2.400 personas, e hizo una inversión de más de 1,5 millones de libras esterlinas en acondicionarlo y aunque se corría el riesgo de que sólo las primeras filas estuviesen repletas de quinceañeras y el resto del teatro vacío, Lloyd Webber siempre confió en el triunfo de  Joseph. El público encontró un musical totalmente nuevo, con unos escenarios, nunca mejor dicho, faraónicos y un sonido nuevo, con Jason Donovan en cabeza, que se definió como un gran actor de musicales.Joseph se convirtió en la obra que más tiempo estuvo en cartel en el London Palladium Theatre y la venta anticipada de entradas en su estreno en 1991 se elevó a dos millones de libras. Lloyd Webber y Rice vendieron los derechos de Joseph en 1968 a la compañía Novello por cien guineas, debiendo pagar la Really Useful Company, la empresa de Lloyd Webber un millón de libras en 1991, para volver a hacerse con los derechos del musical. La taquilla recaudaba semanalmente unas 400.000 libras, o sea  unos 80 millones de pesetas de la época. Andrew Lloyd Webber y la Really Useful Company recibían semanalmente, con el reestreno de Joseph, 120.000 libras, Tim Rice unas 16.000 libras y  Jason Donovan unas 25.000 libras.

Joseph siempre vuelve, una y otro vez y en 1997 el mismo Andrew Lloyd Webber hace su segundo reallity en televisión con el título de “Any dream will do” (Cualquier sueño puede hacerse realidad), título de una de las canciones del musical, que tenía el doble sentido de que un desconocido podía convertirse en una estrella del West End. El programa es un casting en busca del actor que interpretará la nueva versión que se estrenará en Londres de Joseph. A él se presentan un montón de aspirantes y el 9 de Junio de , el programa final del que sale  elegido Lee Mead como Joseph, fue visto por más de tres millones de personas. La nueva producción se estrenó el 6 de Julio del 2007 y estuvo en cartel hasta Mayo de 2009, comenzando una gira por el Reino Unido.

La historia la hemos oído miles de veces de la Biblia, aquí comienza con un narrador que cuenta a unos niños la historia de un joven soñador, llamado Joseph, que nació en una familia de 11 hermanos, en la que  Jacob su padre estaba tan contento con su hijo Joseph que para demostrárselo le regaló una espléndida túnica de colores, que no hizo más que desatar la envidia entre sus hermanos que dispuestos a deshacerse de él optan por venderlo como esclavo a unos mercaderes que se dirigen a Egipto, contando a su padre que su hijo favorito ha muerto y como prueba le devuelven la maravillosa túnica de colores, manchada de la sangre de una bestia.

Joseph es vendido en Egipto como esclavo en casa de Putifar, rico mercader, que pronto se convierte en su  hombre de confianza, pero la mujer de Putifar encaprichada de Joseph trata de seducirlo en repetidas ocasiones hasta que una vez los encuentra Putifar en actitud poco decorosa y encierra a Joseph en una cárcel, en la que conoce a dos sirvientes del faraón que tienen extraños sueños y Joseph se ofrece a interpretárselos.

Pasado el tiempo, el Faraón tiene unos extraños sueños que nadie acierta a descifrar y su panadero recuerda aquel hombre de la prisión que acertó con su interpretación del sueño que tuvo y habla de él al Faraón, que reclama su presencia para que descifre sus sueños. Joseph interpreta los sueños del Faraón diciéndole que vendrán siete años de abundancia en los que el grano rebosará en todos los graneros, pero a éstos seguirán otros siete años de escasez, por lo que habrá que guardar en tiempos de abundancia para no perecer en los tiempos venideros.

El Faraón queda impresionado con la interpretación de Joseph y le confía el puesto de la reserva del grano para cuando lleguen los tiempos de escasez. Como vaticinó Joseph, llegan los tiempos de miseria y la familia de Jacob  en Canaán está desesperada, decidiendo partir rumbo a Egipto porque han oído que allí hay posibilidad de conseguir comida.

Aunque sus hermanos han crecido Joseph los reconoce de inmediato y prueba su honestidad introduciendo en el saco del hermano más joven un cáliz de oro, acusándolos de  ladrones, descubriendo el cáliz en el saco del menor de los hermanos al que ordena encarcelar, pero todos los hermanos defienden al pequeño, ofreciéndose como  prisioneros en vez del hermano menor. Joseph comprueba que han cambiado su actitud y se da a conocer ante el júbilo de todos, mandándolos de vuelta en busca de su anciano padre para que se reúna con ellos en Egipto.

MÚSICA: Andrew Lloyd Webber

LETRAS: Tim Rice

Existen muchas versiones del CD de este musical, personalmente recomendaría la remasterizada de Londres de 1991 con Jason Donovan. En este caso, se grabó en un estudio el musical con todo lujo de medios con Maria Friedman como narradora y Donny Osmond, algo crecidito para hacer de Joseph, Richard Attenborough, como Jacob y nada menos que Joan Collins de Putifar. La versión publicada en  España llevaba subtítulos en español. La edición americana del DVD llevaba diferente portada y es la que aparece a la derecha.

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