007: 1985 Panorama para matar

Roger Moore tenía 57 años cuando accedió a interpretar por última vez a 007 para salvar a su amigo el productor Albert R. Broccoli, que había barajado algunos nombres para sustituirle como Pierce Brosnan, Mel Gibson, Ian Ogilvy o Tom Selleck, siempre con el miedo de si el cambio de protagonista podría acabar con el éxito de la serie, ya que Moore a pesar de todas las críticas había creado su personal Bond y el público le era fiel en cada nueva entrega de la serie.

En esta ocasión Richard Maibaum y Michael Wilson tomando el título “From a view to a kill”, de un relato corto de Ian Fleming en el que Bond investigaba sobre el asesinato de un mensajero motorizado que llevaba documentos de alto secreto, escribieron un guión completamente original centrado en Max Zorin, que buscando equipararlo a uno de los villanos más populares de la serie se inspiraron en Goldfinger que si él trataba de hacerse con la reserva mundial de oro, aquí Zorin planea destruir Sillicon Valley para tener el control de la fabricación de microchips, y es que recordemos que estábamos en 1985, incluso Q saca un robot espía que funciona con microchips, algo que en aquel momento era lo más de lo más.

Zorin muestra a sus aliados una maqueta de Sillicon Valley similar a la escena de Goldfinger con la maqueta de Fort Knox

Zorin muestra a sus aliados una maqueta de Sillicon Valley similar a la escena de Goldfinger con la maqueta de Fort Knox

La espectacularidad y acción volvían a ser marca de la casa y se arrancaba ¡otra vez! con una persecución entre nieve y hielo rodada en Islandia, para continuar en París con una persecución desde lo alto de la torre Eiffel para aterrizar en uno de los bateau mouche que surcan el Sena, para continuar algo más tarde con más aventuras en un castillo de los alrededores de París, donde Bond montará un pura sangre en una carrera de obstáculos muy muy particular, para terminar peleando colgando de lo más alto del Golden Gate de San Francisco.

Aunque la amenaza de la trama, en principio para el gobierno inglés, parecía recaer “de nuevo” sobre los rusos, representados una vez nás por el general Gogol interpretaso como siempre por Walter Gotell, los verdaderos villanos de esta entrega son Christopher Walken en el papel del psicópata Max Zorin, papel que rechazó David Bowie, cuyo brazo ejecutor sería nada menos que la actriz y cantante de color Grace Jones que personifica a la karateca May Day, que tiene la segunda escena de cama interracial en una película de 007, de nuevo con Roger Moore.

Christopher Walken y Grace Jones

Christopher Walken y Grace Jones

Como el malvado Max Zorin tiene en los caballos una de sus pasiones, asistimos a una carrera en el famoso hipódromo de Ascott, en la que concurren M (Robert Brown), Sir Godfrey (Patrick MacNee) que protagonizaría la serie de TV “Los vengadores” y Moneypenny (Lois Maxwell) que nos regala un simpático guiño a lo Eliza Doolittle en “My Fair Lady”. Por otra parte las chicas Bond que aparecen son la espía rusa Pola Ivanova (Fiona Fullerton) y Stacey Sutton (Tanya Roberts), que si bien su belleza es incuestionable los papeles de ambas carecen de la presencia y fuerza del interpretado por Grace Jones, sin duda uno de los mayores aciertos de la película.

Las escenas de acción buscan más el humor cercano a la bufonada como la pelea en la que se trata en repetidas ocasiones de salvar la rotura de un jarrón chino, la persecución de la policía al más puro estilo de los Keyton Cops por las calles de San Francisco, colgar sobre una escalera de incendios de un coche de bomberos, o destrozar un coche con choques y golpes en una persecución por los muelles del Sena, que en algunas fotografías se aprecia claramente que el conductor era un doble de Roger Moore.

Moneypenny, Bond, Q, Sir y M en Ascott

Moneypenny, Bond, Sir Godfrey y M en las carreras de Ascott

El director de la película volvía a ser John Glen filmando con ésta su tercera película de la serie. Los títulos de crédito eran del habitual Maurice Binder dentro de su estilo en el que se atrevió a jugar muy bien con colores fluorescentes, sin abandonar por supuesto las figuras sexys además de utilizar a Roger Moore mezclado con las chicas que aparecen en los títulos.

La canción de la película viene firmada conjuntamente por John Barry y el grupo pop Durán Durán, que se colocó rápidamente en el número uno de las listas de ventas y el propio John Barry manifestó en repetidas ocasiones haber trabajado muy a gusto con el grupo inglés, algo que no funcionó tan bien cuando tuvo que trabajar con el grupo A-Ha en “The living daylights”.

A-View-To-A-Kill-2-DI En el resto de la banda sonora Barry utiliza sabiamente arreglos orquestales del tema principal para subrayar los encuentros románticos de Bond con Stacey, además de combinarlos con el intenso tema para las escenas de acción que se reserva para momentos como la persecución en la nieve o la lucha final en lo alto del Golden Gate, aprovechando también para introducir el humor como en la persecución por la nieve del prólogo con Bond emulando hacer surf colocando de fondo una canción de los Beach Boys.

MÚSICA: John Barry
CANCIÓN: John Barry y Durán Durán
DURACIÓN: 131 minutos

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Existe CD con la banda sonora y también se ha publicado la película en DVD y Blu Ray

Para terminar algunos videos comenzando por el trailer de la película


el video clip promocional de la canción cantada por Durán Durán

la canción con los títulos de crédito de Maurice Binder

mezcla de los temas Snow Job de John Barry con el guiño de la canción de los Beach Boys

algunas escenas suprimidas en el montaje final comentadas por el director John Glen

resumen de entrevistas para televisión con el equipo técnico tras el estreno de la película (en inglés)

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