SÓTANO
Hay ocasiones en las que arriesgarse merece la pena. Acudí a ver “Sótano” sin tener más referencias que la de Israel Elejalde como director, que aunque sólo conocía su labor como actor, tenía curiosidad por averiguar qué le había llevado a elegir esta pieza para saltar a la dirección, alguien como él, que aparentemente no escoge sus papeles al azar. La función se representaba en un local llamado “La pensión de las pulgas”, porque fue en su día la casa de La Bella Chelito, que hiciera famoso el cuplé de “la pulga” y este hecho dio la idea a los propietarios para dar nombre al recinto. La obra se desarrolla en una de las habitaciones de la casa, con sillas...





