FAMA (Fame)
Todo comenzó por un encargo que le hizo el productor David Da Silva, al dramaturgo Christopher Gore, para que escribiese un guion, centrado en los estudiantes de una escuela de artes escénicas de New York. Metro Goldwyn Mayer compró el guion y le ofreció la dirección a Alan Parker, que con su Oscar aún caliente por “El expreso de medianoche”, aceptó con la condición de reescribir el guion dándole un tono más realista y duro que el original, que apostaba más por el musical festivo. Este nuevo enfoque le daría algunos problemas al director, ya que se le negó filmar en la escuela original, pero Parker sacó finalmente la película adelante. Fue un éxito inmediato de público que se vio...





