GERMINAL

“GERMINAL” es una novela de Émile Zola publicada en 1885 en la que se describe el nacimiento de la lucha obrera frente a la explotación de los patronos, ambientada en la huelga minera que tuvo lugar en el Norte de Francia, mostrando las duras condiciones de trabajo y la vida de las familias afectadas por la misma, denunciando la indiferencia ante estos hechos por parte de la clase dominante.

El argumento nos cuenta la historia de Étienne Lantier, joven idealista, que llega a un pueblo minero en busca de trabajo y se encuentra con una sociedad primitiva, ignorante y abocada a trabajar en la mina como única meta de su existencia y la llegada de Etienne focaliza el malestar general hacia una lucha en defensa de los derechos de los mineros, aunque los intereses de los poderosos dificultarán su trabajo.germinal_5La novela ha sido adaptada en varias ocasiones, tanto en teatro como en cine, siendo quizá la más popular en teatro la que dirigió en 1974 Rainer Werner Fassbinder, mientras que en cine las más famosas adaptaciones las dirigió Yves Allegret en 1962 y la superproducción de dos horas y media que dirigió Claude Berri en 1993, protagonizada por Renaud Séchand (Etienne Lantier), Gerard Depardieu (Toussaint Maheu) y Miou Miou (Maheude, esposa de Maheu).

La primera adaptación musical de la novela al español se estrenó en el Teatro Compac Gran Via de Madrid el 29 de Enero de 2016 y estuvo interpretada por la Orquesta Sinfónica del Liceo de Moguer compuesta por 80 músicos y un reparto de 65 actores y cantantes, encabezados por Virginia Carmona (Maheude), David Romero (Maheu), Rodrigo Blanco (Etienne), Soraya Mendez (Catherine) y Francisco J. Sánchez (Negrel).germinal_3El equipo creativo está formado por Mike Ashcroft como director artístico (coreógrafo de “Los Miserables”), Juan Ruesga (Premio Max 2011 Mejor Dirección Escénica), Iván Macías (Compositor y Director musical), Félix Amador (ganador de varios premios de narrativa breve y poesía) y Elena Gómez en calidad de coreógrafa.

La producción es muy ambiciosa ya que poner en un escenario cerca de 150 intérpretes entre músicos y actores, sin contar técnicos de luces, sonido, regidores, etc. es impensable por el elevado coste y complicado entramado técnico que supone, algo que en ésta compañía intentan paliar con mucha voluntad, creando un musical de producción y autoría propias, evitando así los elevados costes con los que se parte cuando hay que pagar derechos de autor en producciones de éxito de las que se estrenan en Londres o New York.imageEn esta ocasión han seguido la misma pauta que utilizaron con su anterior producción de “El Fantasma de la Ópera en concierto“, apoyándose en una orquesta sinfónica de 80 músicos, algo que no puede permitirse ningún musical de Broadway ni del West End y menos un reparto de 65 actores y actrices que la compañía puede aportar apoyándose en los alumnos del aula creativa del Liceo, si bien muchas veces como se suele decir “menos, es más”.

Al querer ofrecer un concierto escenificado, vistiendo a todos los intérpretes en consonancia con sus personajes, llama la atención ver a Maheu, minero padre de siete hijos, sin dinero para comer, vistiendo un cuidado chaleco rojo, camisa blanca impoluta y pantalón negro bien planchado, que nos hace asociarlo por su aspecto más con los dueños de la mina, que con los sucios y pobres mineros, mientras que algunos vestidos de las mujeres acomodadas lucían muy pobres y es que vestir a 65 personas en diferentes papeles obliga a “cortar mucha tela”.imageLa partitura cubre la práctica totalidad de las dos horas y media del musical, lo cual puede dar una idea del trabajo que hay detrás, si bien habría que evitar las comparaciones de propuestas escénicas con “Los Miserables”, que visualmente recordaban al “Bring him home”, con el protagonista cantado de rodillas clamando a Dios en falsete, o al “Master of the House” con un desafortunado intento de que resultase gracioso el tendero del pueblo, al que recurren las mujeres pidiendo que les fíen porque no tienen con que pagar y él les sugiere que le manden a sus hijas con las que se “entenderá” mejor, mientras les ofrece “salchichón” que lo tiene en oferta, por no hablar del final del primer acto con los 65 actores cantando a pleno pulmón, con niños subidos a sus hombros y enarbolando al fondo dos banderas francesas, como en el “One day more”.

Tratándose de una obra pensada en español la música y la letra deben viajar juntas, de forma que las sílabas y los acentos de las palabras caigan en el sitio correcto, porque cuando el espectador escucha una palabra mal pronunciada y no termina de entenderla, si pregunta al de su lado “¿qué ha dicho?”,  ya se ha salido de la obra y ha sacado a su vez al compañero de butaca al que pregunta.imageEn una historia coral como esta que descansa en muchos personajes principales, es imprescindible disponer de un equipo de sonido muy bueno para que las letras suenen claras, además de que los intérpretes cuiden su dicción y pronuncien masticando las sílabas, para que el espectador siga en todo momento la historia, sea cantada o recitada. Los micros deben estar muy bien equilibrados, para que las voces agudas no opaquen al resto. Las coreografías funcionan cuando están integradas en la acción de forma orgánica, dando coherencia escénica a lo que se está contando, ya que no es creíble que un obrero que baja para sabotear la mina, tras aflojar una viga de un túnel, se ponga a bailar una danza rusa en vez de salir corriendo antes de que se hunda la galería.

En fín, fue una noche que supongo serviría a los directores para comprobar lo que no funciona para irlo puliendo con el rodaje del musical. Personalmente entiendo que quieran dar salida al mayor número de intérpretes que pasan por el Liceo despuntando en una u otra disciplina, pero creo que sería más efectivo y controlable técnicamente que se dividiera la compañía en dos, alternando dos orquestas de 40 músicos y dos compañías de 30 intérpretes, porque aunque se hiciera seguiría siendo un equipo mucho más numeroso que el de cualquier musical profesional del mundo.

Esta es la primera producción de creación propia del Liceo de Moguer y tienen previsto llevarla de gira por España. Las siguientes actuaciones podréis seguirlas a través de su página web en este enlace.

MÚSICA: Ivan Macías
LETRAS: Felix Amador

No existe de momento grabación en audio del musical.

Os dejo unos video promocionales del musical



y un fragmento de la noche del estreno

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