
LOS NIÑOS DE BRASIL (The boys from Brazil)
Ira Levin es un autor que me fascinó tras ver esta película. Cuando me di cuenta de que también era autor de “La semilla del diablo”, otro thriller cargado de suspense e imaginación, me declaré fan absoluto suyo, por su forma de tratar temas oscuros y hacerlos creíbles. Ciencia ficción pero sí, pero con planteamientos originales y con visos de realidad que me los hacían creíbles. Así que me lancé a buscar sus novelas, ver sus obras de teatro y sus adaptaciones al cine.
Cuando descubres el MacGuffin de “Los niños del Brasil” y ves dónde te ha llevado el autor con su hipótesis te deja con la boca abierta. Es una pesadilla que para que funcione alguien debe acabar con cerca de cien personas, lo cual ya de entrada impresiona, pero no es nada con el propósito final. Luego está ese repartazo que une a Gregory Peck, Laurence Olivier, James Mason y Lilli Palmer. No digo más para que no se me escape ningún spoiler y fastidie la sorpresa al que encara la película por primera vez.
Por si eso no fuera poco está acompañado por una banda sonora mítica de Jerry Goldsmith, con ese inquietante vals que te mantiene sentado en el borde de la butaca. Estuvo nominado al Oscar compitiendo contra “Superman” de John Williams, “Días el cielo” de Ennio Morricone y “El cielo puede esperar” de Dave Grusin, pero para sorpresa de todos se lo llevó GIorgio Moroder por “El expreso de medianoche”. Además en la película sonaba, aunque muy en segundo plano, mi amiga Elaine Paige cantando “We’re home again”, escrita para la película por el maestro Goldsmith.
Como he dicho es ciencia ficción y esperemos que siga siéndolo y nunca deje de ser sólo una película.





