KING KONG
No me refiero a la película clásica de 1933 con música de Max Steiner, sino a la versión de 1976 dirigida por John Guillermin, que juntó varias maravillas. La más importante hacer creíble el enorme animal diseñado por Carlo Rambaldi, con el que ganaría un Oscar a los mejores efectos visuales, que haría que luego lo llamase Spielberg para “E.T”. o “Encuentros en la tercera fase”. Sus marionetas cobraban vida en pantalla de una forma nunca vista en el cine. La segunda maravilla fue descubrirnos a una guapísima Jessica Lange, que aparece como superviviente de un naufragio y es rescatada por un barco lleno de hombres. Curiosamente toda la ropa que se pone de los marineros le sienta a las...





