ONCE UPON A MATRESS

Nos encontramos con una adaptación musical del cuento “La princesa y el guisante” de Hans Christian Andersen, en el que “había una vez un príncipe que quería casarse con una auténtica princesa de sangre real, pero a todas las que conocía siempre terminaba descubriendo que no eran de noblísima cuna. Una noche se presentó en su castillo Winnifred, una princesa, para protegerse de una tremenda tormenta. Sin ella saberlo, la sometieron a la prueba de acostarse sobre veinte colchones, entre los cuales se había colocado un guisante. Si la princesa se quejaba de no haber podido dormir, estaba claro que era una auténtica princesa y así fue como el príncipe Dauntless se casó con la princesa Winnifred y vivieron felices para siempre”.

Esta sencilla historia fue adaptada con muchos toques irónicos y representada en un campamento de verano para adultos en Tamiment (Philadelphia) y de allí se llevó a un teatro off-Broadway, hasta que finalmente terminó para sorpresa de todos, en el St. James Theatre de Broadway, donde dirigida por George Abbot y con coreografías de Joe Layton, dió 244 representaciones. En este musical estrenado en 1959, debutaba en Broadway como princesa Winnifred, una hasta entonces desconocida Carol Burnett.Esta adaptación de un cuento clásico con toques cómicos y guiños al espectador, fue toda una sorpresa para el público, mucho antes de que llegasen “Shrek” o que Disney se atreviese a dar a sus heroínas un papel más activo que el de la dulce y abnegada princesa. Aquí arranca la acción con un trovador que nos cuenta una historia que él conoce bien, porque estuvo presente en todo el desarrollo. Así entramos en materia y decubrimos cómo la autoritaria reina Aggravain, se las ingenia con el mago, para concebir las pruebas más absurdas y dificiles para que ninguna princesa, aspirante a casarse con el príncipe heredero Dauntless, consiga superarlas.

El problema para todos los súbditos es que hasta que el príncipe no se case, nadie del reino puede hacerlo y Sir Harry, ha dejado embarazada a Lady Larkin, con lo que para salvar su carrera y la humillación de ella, pide a la Reina que le permita ir a buscar a una princesa de sangre real, al otro lado de las montañas, cruzando el páramo y aunque la Reina, como es natural, se niega, finalmente accede tras las súplicas de su hijo.Cuabndo se anuncia la llegada de Sir Harry, acompañado de una dama y salen todos al patio a recibirles, aparece por una de las almenas una atípica princesa, mojada, porque en su impaciencia por conocer al príncipe, ha cruzado el foso que rodea el castillo y ha trepado la muralla. Todos la miran con escepticismo, salvo el príncipe que está encantado con que ella haya sido capaz de cruzar el foso. La reina, a pesar de ver los papeles que la acreditan como una auténtica princesa, los rechaza y sólo los aceptará cuando supere el test que le prepare.

Así, la reina maquina un rocambolesco plan que decidirá la “sensibilidad” de una princesa y que alguien tan “ordinaria” como Winnifred, seguro que no lo pasa y con el mago planean la estrategia de hacerla dormir sobre veinte colchones, entre los que habrán filtrado un diminuto guisante, que sólo una auténtica princesa sería capaz de sentir y no la dejaría dormir.Esa noche podría ser la última noche de soltero del príncipe Dauntless, así que su padre deberá tener con él una conversación de “hombre a hombre”, instruyéndole en la magia del amor que cuando reune a dos que se aman, los bendice con un hijo, pero hay un problema: el Rey está mudo, por una maldición de la que sólo se librará cuando “el ratón se coma al halcón”, algo que nunca han entendido, por más ratones y halcones que han buscado en el Reino. Así que el Rey instruye a su hijo en tan delicada tarea, de la única forma que puede comunicarse, por gestos. El joven e inocente príncipe, tarda, pero finalmente parece entender el milagro de la vida.

Hay una fiesta en el Palacio en la que se hace bailar a los asistentes la extenuante danza denominada “The Spanish Panic”, que bailan todos, cayendo agotados uno tras otro, hasta que la única que queda en pie es Winnifred, que cree haber pasado el test, pero la Reina le dice que esa no era la prueba, de la que se enterará al día siguiente. El baile ha sido otra estrategia más de la Reina para que la princesa Winnifred caiga rendida y duerma como un pajarito. Dauntless ayuda en los estudios de Historia y Álgebra a Winnifred, para que pase la prueba hasta que el cansancio les hace despedirse para ir a dormir.

A la mañana siguiente, Dauntless acude con sus mejores galas a apoyar a Winnifred en su test, cuando su madre le cuenta que el test ya se ha hecho. El príncipe no lo entiende y es su madre la que le cuenta en qué consistía el test En ese instante aparece la princesa contando y de mal humor. Al preguntarle qué cuenta, ella responde que cuenta ovejas, porque no ha podido dormir en toda la noche en una cama tan incómoda.

La Reina atónita dice que debe pasar otra prueba, pero el príncipe discute con ella hasta que harto de que su madre no le haga caso, le grita que se calle, ante el asombro de todos. La Reina enmudece en el sentido literal de la palabra y es cuando el bufón  descubre que la maldición de enmudecer al Rey ha terminado, ya que el ratón se ha comido al halcón. El Rey ha recuperado el habla y la joven pareja se casarán y vivirán felices para siempre.

La obra tras cerrar en Broadway salió de gira por Estados Unidos y llegó a Londres en 1960, donde sólo duró un mes en cartel. Posteriormente fue repuesta en Broadway en 1996 con Sarah-Jessica Parker (Winnifred), David Hibbard (bufón) y Jane Krakowski (Lady Larkin), entre otros, permaneciendo durante 188 representaciones.

El musical ha sido transmitido en tres diferentes versiones por la televisión americana, la primera en 1964, grabada en vivo ante  público, todavía en blanco y negro, contando con bastantes miembros del reparto original de Broadway como Carol Burnett que repetía su princesa Winnifred o Jack Gilford como el Rey Septimus, el mudo y como bufón apareció Elliot Gould.

La segunda versión para televisión volvió a contar con Carol Burnett, Jack Gilford y una Bernadette Peters dando vida a Lady Larkin. Esta vez ya fue en color en al año 1972, aunque como en la primera, con bastantes cambios en el argumento y canciones cortadas para adaptarla al espacio televisivo en que iba a emitirse.

La tercera versión del año 2005, contó también con Carol Burnett, aunque como Reina Aggravain, Tracey Ulman como la princesa Winnifred y Matthew Morrison interpretando a Sir Harry. Producida por Disney se emitió por el canal Disney dentro del espacio “El maravillosos mundo de Disney”, sufriendo otra vez cortes en las canciones y cambios en el guión. En España también se emitió por televisión con el título de “Erase una vez un colchón” y aunque salió a la venta en DVD en zona 1 (América), nunca se ha comercializado en España.

MÚSICA: Mary Rodgers (hija de Richard Rodgers y madre de Adam Guettel)
LETRAS: Marshall Barker

Existe el audio de la versión original de Broadway con Carol Burnett y el de la reposición con Sarah Jessica Parker.

El DVD de la producción Disney sólo ha sido editado en zona 1.

 

 

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