007: 1981 Sólo para sus ojos
Los últimos coletazos de las películas de la serie habían secado las mentes de los guionistas, incapaces de seguir por el camino de la espectacularidad y repetir una vez más la historia del millonario loco que pretende dominar el mundo, al que vencerá Bond en una pelea espectacular al final, ayudado con los inventos graciosos de Q, que siempre sacaban al agente de las situaciones más difícles en el último momento, además de que los admiradores de la serie habían manifestado su disgusto por el devenir del personaje tan lejos del creado por Ian Fleming, con lo que había que renovarse o … morir. Por otro lado, para complicarlo un poco más, a pesar del éxito en taquilla de las...





