EL OTRO LADO DE LA CAMA
Corría el año 2000 y el género musical se había convertido en una nueva moda. El público globalmente acudía a Madrid, para ver esas producciones de las que había oído hablar, pero nunca habían llegado a España. Poco a poco fue despertándose la afición con “La bella y la bestía“, “El Fantasma de la Ópera“, “El hombre de la Mancha“, “Hermanos de sangre“, “Grease“, etc. Los productores españoles conscientes del gasto que supone montar un tipo de espectáculo como estos que requieren una permanencia larga para hacerlo rentable, desconfían de montar algo que no venga avalado por un megaéxito allende nuestras fronteras y entonces aparece la figura de David Serrano, joven guionista, que comenzó trabajando en Telecinco rodando capítulos de...





