EL INSPECTOR
Lo ha conseguido. Miguel del Arco se ha atrevido con la comedia disparatada y ha salido más que airoso. Cuando leí que iba a estrenar en el Centro Dramático Nacional una adaptación de “El inspector” de Gogol, con ciertos toques de musical y humor inteligente al estilo de Billy Wilder, pensé que ojalá acertase con el punto justo, porque me parecían unos ingredientes que por separado eran muy interesantes, pero que habría que ver cómo casaba la mezcla de sabores, a la hora de meterlos todos en la misma olla. Y repito, lo ha conseguido. El argumento se centra en un pueblo al que llega el chivatazo de que va a aparecer un inspector del Gobierno Central de incógnito y...





