KURT WEILL, músico

Kurt Julian Weill nació el 2 de Marzo de 1900 en Dessau, Alemania. Hijo de un cantor de sinagoga y educado en la religión judía, demostró desde bien joven su habilidad para la música, acudiendo a clases de piano desde los doce años. Compuso Mi Addir, canción judía para una boda, a los trece años y a los quince comenzó a tomar clases de composición, teoría musical y dirección orquestal, que alternaba con recitales de piano, bien como solista o  acompañando a otros, escribiendo a los dieciocho años su primer cuarteto para cuerda.

En 1919 abandonó los estudios para volver a Dessau ya que las secuelas de la primera guerra mundial afectaron económicamente a su familia y regresó para ayudarles con su trabajo. Compuso una suite para orquesta, un poema sinfónico, un ciclo de canciones y con el apoyo de su mentor Engelbert Humperdink consiguió ser nombrado segundo director de orquesta del teatro de Lüdenscheist donde dirigió óperas y operettas.

Kurt Weill con su mujer Lote Lenya

Siguió escribiendo música clásica y en 1924 fue presentado al dramaturgo George Kaiser con el que compuso  varias óperas de un solo acto. Estando en casa de Kaiser conoció a Lotte Lenya, actriz con la que se casaría en 1926, para divorciarse en 1933 y repetir matrimonio con ella en 1937.

Si bien su éxito dentro de la música clásica le hizo muy popular, cada vez se sentía más atraído por el musical teatral, terreno en el que se hizo tremendamente famoso a finales de los años veinte y principio de los treinta, donde “La ópera de tres peniques” (The Threepenny Opera) escrita con Bertold Brecht, que incluía la canción “Mack the knife”, se estrenó en 1928 y se ha convertido en su trabajo más representado. También puso música a varios poemas de Brecht.

Happy end fue otra colaboración con Brecht en un libreto escrito por Elisabeth Hauptmann, basado en las historias de Damon Runyon que fueron la trama para el musical de Frank Loesser Guys and dolls. El musical de Weill & Brecht se estrenó en Berlín en 1929 y solo se dieron 7 representaciones, tras un estreno plagado de incidentes como que una de las protagonistas leyó en escena un panfleto comunista. Hubo que esperar hasta 1956 para que se repusiera en Munich y a 1965 para que se estrenase en Londres. Finalmente en 1977 se pudo ver en Broadway. “The Bilbao song” y “Surabaya Johnny” son las dos canciones más populares del musical.

Weill de ideología socialista defendía la idea de que escribiendo música podría servir a la sociedad, pero difería con su colaborador Brecht, mucho más vehemente en sus propósitos de educar y llevar un mensaje directo al público con los textos, pero estas diferencias les llevaban a discusiones constantes que a pesar de los buenas resultados obtenidos en sus trabajos en conjunto, rompieron su colaboración en 1930, tras estrenar otro de sus más populares trabajos Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny), porque Weill confesó que no aceptaba los planteamientos de Brecht y no estaba dispuesto a escribir un musical que fuese un manifiesto del partido comunista.

Escena de “Mahagonny”

Su distanciamiento con Brecht le llevó a escribir en colaboración con Caspar Neher, su habitual director de escena, la ópera Die Bürgschaft en 1932, que tenía algún paralelismo con el ascenso del nazismo al poder, si bien  también planteaba el papel del hombre en la sociedad, su relación con los demás, así como el papel de las fuerzas vivas dentro de la comunidad. Su siguiente trabajo fue Der Silbersee: ein Wintermärchen con George Kaiser en 1933, una obra con música, en tres actos que fue prohibida por los nazis tras 16 representaciones.

El gobierno nazi tenía a Weill en su punto de mira por ser judío y además con tendencias socialistas, de forma que cuando el compositor comenzó a sentirse amenazado por las críticas que se lanzaban hacia él y se boicoteaban algunos de sus conciertos y óperas, decidió emigrar a París en Marzo 1933, donde volvió a tomar contacto con Bertold Brecht que había huido antes que Weill de Alemania.

Escena de “The seven deadly sin”

La huida de Bertold Brecht fue más tortuosa que la de Weill ya que de Berlín fue a Praga, Viena, Zurich, Lugano, Carona y a París, todo ello en siete semanas, que le sirvieron de inspiración para escribir unas canciones en el musical para el que le había llamado Weill, un trabajo que le habían encargado que iba a ser un ballet con argumento, pero Brecht impuso que tuviera canciones con texto. El título fue Die sieben Todsünden, más conocida como The Seven Deadly Sins o Los siete pecados capitales. Con coreografia de George Balanchine, se estrenó en alemán en Junio de 1933 en París, siendo  apreciado por los emigrantes alemanes residentes en París.

El encargo a Weill fue del millonario Edward James, que incluyó una cláusula en el contrato, por la que su mujer, bailarina que según James tenía gran parecido con Lotte Lenya, debería aparecer en la obra, de forma que las dos interpretaban al personaje central de Anna, dividido en dos, una contaba la historia y la otra la bailaba. Además cuatro personajes masculinos cuyas voces representaban las figuras del padre, la madre y dos hijos, dando al personaje de la madre la voz profunda de un bajo. Fue un fracaso de público y crítica y el mismo mes de Junio se presentó en el Savoy Theatre de Londres con el título de Anna-Anna, con una traducción  al inglés improvisada de Lotte Lenya.

Escena de “Lady in the dark”

En 1934 escribió su segunda y última sinfonía, a la vez que la música para Marie Galante, una obra de Jacques Deval que sería llevada al cine por Henry King e interpretada por Spencer Tracy. La obra contenía las populares canciones Youkali y J’attends un navire. Su siguiente trabajo fue la operetta Der Kuhhandel (A kingdom for a Cow), con libreto alemán de Robert Vambery,  estrenado en el Teatro Savoy de Londres en 1935, dirigida por Muir Matheson que no llegaría a Estados Unidos cantada en inglés hasta el año 2000 y a Londres en el 2006.

Kurt Weill se trasladó en 1935 con su mujer a Estados Unidos para escribir por encargo de la comunidad judía de New York The eternal road, un drama bíblico de Franz Werfel, que se estrenó en el Manhattan Opera House, donde se dieron 153 representaciones. También escribió la música para le película del director alemán Fritz Lang You and me en 1938.

Knickerbocker Holiday es un musical que escribió Weill con Maxwell Anderson y estrenaron en Broadway en 1938 dirigido por Joshua Logan, en el que se encontraba el tema clásico “September song”. Estuvo cinco meses en cartel y en 1944 lo adaptaron al cine, cortando casi todas las canciones y añadiendo otras que no eran suyas.

Con la entrada de Estados Unidos en la segunda guerra mundial en 1941, participó activamente apoyando al ejército americano, componiendo canciones como “Schickelgruber”, con letras de Howard Dietz, “Buddy on the Nightshift” con letras de Oscar Hammerstein y “Ballad of the Nazi Soldier’s Wife” con letras de Bertold Brecht. Finalmente consiguió la nacionalidad americana en 1943.

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Kurt Weill con Ira Gershwin

Lady in the dark con letras de Ira Gershwin fue un musical que se estrenó en 1941 en Broadway, alcanzando cerca de 500 representaciones, con Gertrud Lawrence y Danny Kaye cuya interpretación del tema “Tchaikowsky and other russians” le llevó a la fama, si bien las canciones más populares del musical serían “The saga of Jenny” y “My ship”. También se llevó al cine en 1944, dirigida por Mitchell Leisen, con Ginger Rogers y Ray Milland y de nuevo se cortaron la mayoría de las canciones.

En 1943 estrenó en Broadway el musical One touch of Venus, con letras de Ogden Nash, que consiguió dar casi 600 representaciones. Dirigida por Elia Kazan tuvo a Marlene Dietrich en los ensayos para el papel principal, pero la actriz abandonó la obra, por ser “demasiado sexy y profana”, recayendo entonces la elección en Mary Martin que la convertiría en estrella de Broadway. La canción más popular del musical es “Speak low”. Fue llevada al cine en 1948 con Robert Walker y Ava Gardner de protagonistas y el trabajo de Weill fue totalmente masacrado.

En 1945 escribió su primera película musical Where do we go from here y las canciones fueron encomendadas a Ira Gershwin, para que se ocupase de las letras. Weill estudió las raíces de la música americana y toda su tradición en el musical, dando un giro absoluto a su carrera en la que podemos considerar como su “época americana”, trabajando con los más reputados letristas y encargándose en la mayoría de casos de los arreglos de sus propias composiciones. Entre sus trabajos más populares está Street scene (1947), a la que Weill definió como ópera de Broadway, con libreto de Elmer Rice, que fue premiada con el Premio Pulitzer y el Tony a la mejor partitura.

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Bertold Brecht, Lotte Lenya y Kurt Weill

Lost in the stars fue el último musical de Weill, con las letras de Maxwell Anderson, basado en la novela de Alan Paton “Cry, the beloved country”. Dirigido por Rouben Mamoulian, se estrenó en Broadway en 1949, donde dio 289 representaciones. Fue llevado al cine en 1974 dirigido por Daniel Mann, en una versión que recibió críticas negativas hacia la película, que volvieron a ensañarse con ella con la edición del DVD en el año 2003.

El 3 de Abril de 1950 murió de un ataque al corazón, con 50 años recién cumplidos y tras su muerte, su mujer Lotte Lenya, se encargó de preservar su trabajo, creando la Fundación Kurt Weill. Sus trabajos tanto clásicos como musicales, siguen representándose hoy en día y se continúan grabando recopilatorios de sus canciones por multitud de intérpretes.

 

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