PROMISES, PROMISES
No es ningún secreto que Billy Wilder es uno de los mejores guionistas y directores de cine de todos los tiempos. Su humor agridulce para poner en solfa toda una serie de creencias y valores, supo esquivar los códigos de censura en prácticamente cada una de sus películas. Personalmente, me considero su más devoto fan y la revisitación de sus películas siempre me da cuanto menos, una sonrisa y a veces descubro algo nuevo que se me había escapado en los visionados anteriores. Es lógico que se haya recurrido a sus películas para tratar de convertirlas en musicales ya que sus guiones tan bien estructurados y con tramas tan certeras, hacen casi innecesaria la labor de un libretista. Quizá me...





