LOS HOMBRES NO MIENTEN
Hace mucho tiempo que no acudía al teatro a ver una obra de Arturo Fernández. Haciendo memoria, debo retroceder en el tiempo a títulos como “La muchacha del asiento de atrás” con Victoria Vera y “Homenaje”, ambas de Bernard Slade, que estrenara en su momento en teatro y llevara al cine mi idolatrado Jack Lemmon, pero casi debo remontarme 30 años atrás, superada la época del “destape”, donde hasta Arturo Fernández se atrevió a ofrecer un desnudo integral de espaldas, para sorpresa y cuchicheos de su público. Me gustó poder acudir a la rueda de prensa que dio la semana pasada en el Olympia de Valencia, donde en algunos momentos nos dejó ver a la persona, lejos de su personaje...





